En nuestro artículo acerca del origen de internet descubrimos muchas cosas interesantes. Una de ellas es la enorme velocidad con la que fue creciendo internet progresivamente. Por supuesto, dicho crecimiento trajo consigo una permanente evolución del mismo. La entrada de nuevos elementos en escena y la modificación de elementos previamente presentes. En este último apartado metemos las webs. Estas han evolucionado a versiones mucho más sofisticadas y con características completamente diferentes. Te contamos todo.
 
 

Diferencias entre web 1.0 2.0 3.0

Las páginas web son los recursos más preciados de internet. Gracias a ellas conseguimos acceder a una gran cantidad de información. Hoy en día las páginas web son mucho más que información, pero en los inicios de internet eran precisamente esto: contenedores de información. Cuando evaluamos el concepto de web 1.0, web 2.0 y web 3.0 nos damos cuenta hasta qué punto han cambiado las webs. Aquellas creadas en los años sesenta no tienen prácticamente nada que ver con las páginas web que podemos disfrutar en la actualidad.
 
En ese sentido, la web 1.0 nació en aquellos años sesenta con únicamente texto. Aunque luego entraron en escena otros componentes como las imágenes, la realidad es que la esencia de la web 1.0 seguía siendo esa misma: la no interactividad. Los usuarios de la web 1.0 no podían interactuar con el contenido publicado en aquellas primeras páginas web. Esa es la gran diferencia entre la web 1.0 2.0 y 3.0. Quizá no le demos tanta importancia, pero la capacidad de interactuar en las páginas web ha cambiado internet por completo.
 
Y aquello aterrizó en nuestras vidas con la web 2.0. Estas páginas web permitieron a los usuarios de internet pasar de ser espectadores pasivos a ser participantes en la historia. ¿Qué tipos de webs nacieron con la web 2.0? Pues páginas web como los blogs o como las redes sociales. Por si has vivido en Marte durante muchos años y no sabes qué son, ya dedicamos un artículo a explicar en profundidad qué son las redes sociales. ¿Te gustan mucho? Pues habrían sido inconcebibles durante aquella web 1.0 de los orígenes de internet.
 
Pero ese camino de web 1.0 web 2.0 y web 3.0 sigue con esta última. ¿Pero de qué clase de web hablamos cuando hablamos de web 3.0? Pues de nuevas modalidades de web como la web de las aplicaciones, la web en la nube o la web multidispositivo. Hablamos de una web ubicada en el cloud, lo que nos permite acceder a ella desde muchos aparatos diferentes sin perder ningún tipo de información. Es decir, la web 3.0 refiere a la conexión permanente y desde diferentes soportes a la propia web. La hiperconexión.
 
 

Tipos de web 1.0 2.0 3.0

Como hemos explicado anteriormente, los tipos de web 1.0, 2.0 y 3.0 son muy diferentes entre sí. Aquellas primeras web 1.0 duraron desde los años sesenta hasta prácticamente inicios de los años 2000. Fue en este momento cuando se produjo una auténtica fiebre del punto com. Internet había cambiado para siempre. En los años posteriores veríamos el florecer dela web 2.0. Un tipo de web que cambió completamente nuestras vidas. Nuestras relaciones personales, nuestras relaciones con las marcas y todo lo demás.
 
Ahora, la web 3.0 está cambiando por completo nuestra relación con el mundo. Ya no disponemos de la red únicamente en un ordenador. También se encuentra en el móvil, en el televisor e incluso en el frigorífico. Es lo que viene denominándose el internet de las cosas. Y aunque se encuentra aún en una fase de conquista y adaptación, la realidad es que la web 3.0 es inevitable. Las diferencias entre la web 1.0, 2.0 y 3.0 son fruto de una evolución lógica. La pregunta es: ¿qué nos desparará la web 4.0? ¿Y la 5.0? Un precioso misterio.