Las nuevas tecnologías surgidas durante las últimas dos décadas han revolucionado nuestras vidas por completo. También nuestras vidas profesionales. Después de todo, ¿quién iba a decir que tendríamos la posibilidad de trabajar desde los sofás de nuestra casa? Cualquier trabajador de mediados del siglo XX nos habría tomado por locos. Pero aquí estamos: miles de puestos de trabajo pueden ser realizados sin poner un pie en la calle. En pijama. Con la música puesta. Sin tener que pillar metro o autobús. La pregunta es: ¿cuán deseable es el teletrabajo desde casa?
 
 

Teletrabajo desde casa

El teletrabajo es una modalidad profesional que ha tenido que superar muchos prejuicios antes de convertirse en una alternativa real para los empresarios. Aquella vieja idea de que implicaba una reducción del rendimiento ha ido quedando enterrada hasta entenderse como una opción muy estimulante y productiva. A continuación, veremos algunas de las ventajas del teletrabajo. Ese lado bonito del teletrabajo que hace que millones de personas en el mundo estén optando por él. Ese lado maravilloso de hacer lo que te gusta desde tu propia casa.
 
 

Ventajas del teletrabajo

Cuando hablamos de ventajas del teletrabajo tenemos que referirnos sí o sí, y en primer lugar, a la flexibilidad. Porque esa es la gran baza de este modelo de trabajo: da la posibilidad a todos los trabajadores de gestionar su propio tiempo. Pero no solo el tiempo. El teletrabajo también le da la posibilidad al profesional de gestionar su espacio de trabajo. El hogar suele ser el espacio predilecto, pero también se puede trabajar desde un coworking, desde una cafetería con wifi o desde un hotel mientras se viaja.

Controlar los tiempos y el entorno es una ventaja descomunal. Una fantasía para muchos. Pero existen muchas otras ventajas. Como una mayor conciliación de la vida laboral y familiar, como menos gastos de desplazamiento o como un menor estrés. Después de todo, podemos fabricar nuestro entorno ideal. Ese con el que nos sentimos más armónicos. También para las empresas tiene muchas ventajas como menos gastos en infraestructuras. Esa es la razón de que existan cada vez más empresas con teletrabajo en el mundo.
 
 

Desventajas del teletrabajo

Vale, hasta ahora hemos hablado de las maravillas del teletetrabajo desde casa. Pero tal y como ocurre con el resto de cosas de esta vida, no es oro todo cuanto reluce. El teletrabajo también tiene sus inconvenientes. ¿Por ejemplo? Las distracciones. Para ser realmente productivos en el teletrabajo los profesionales deben limitar al máximo las fuentes de distracción. Esto implica la utilización de redes sociales, el contacto con otras personas en la vivienda o los descansos. Los teletrabajadores requieren un extra de organización y de constancia.

Otro gran inconveniente es el aislamiento. Aunque esto puede variar en función de los tipos de teletrabajo, por norma general los teletrabajadores se encuentran menos interconectados. Las nuevas tecnologías acortan estas distancias, pero nunca se alcanza el nivel de compenetración del entorno físico. Al mismo tiempo, y aunque permite conciliar mejor la vida familiar y laboral, lo cierto es que puede suponer también un reto para las relaciones personales. La necesidad de encontrar un entorno ideal, donde nadie nos moleste, puede generar conflictos en la casa.
 
 

Tipos de teletrabajo

Como decíamos anteriormente, existen diferentes tipos de teletrabajo. En concreto, y en base a la localización del trabajo, encontramos tres. En primer lugar, el teletrabajo en el domicilio. En segundo lugar, el teletrabajo móvil, en el cual los profesionales alternan entre el domicilio y la oficina. Y, en tercer y último lugar, el teletrabajo en telecentro, cuando los profesionales hacen su trabajo desde oficinas ajenas a la central, pero igualmente dispuestas por la empresa. Estas son las ventajas e inconvenientes del teletrabajo.