Inbound marketing es uno de los conceptos de moda dentro del mundo del marketing. Sin embargo, no es para nada un concepto nuevo. Lo que ocurre es que, por su propia naturaleza y la evolución que está viviendo en estos momentos nuestra sociedad, sus postulados son más útiles que nunca. En realidad, el inbound marketing se está convirtiendo en la mejor manera de conseguir clientes para empresas de todo tipo. En el artículo de hoy veremos cuáles son esos postulados y en qué consiste exactamente eso del inbound marketing. Vente con nosotros.

 

¿Cómo funciona el inbound marketing?

Existen muchísimas maneras diferentes de contestar a la pregunta de qué es el inbound marketing. Pero existe una muy cortita que va directa al corazón del mismo. Más adelante haremos una inmersión en una definición de mayor precisión teórica, pero de momento quedémonos con que implementar estrategias de inbound marketing es conseguir clientes haciendo que sean los mismos usuarios quienes vayan a buscarte a ti en lugar de tener que ir tú a buscarlos a ellos. Suena bastante bien, ¿verdad? La pregunta clave es: ¿cómo conseguimos todo esto?

Pues generando contenido atractivo para los usuarios mediante acciones no intrusivas. Frente a la publicidad o el contacto directo vía email, el inbound marketing plantea una estrategia basada en la creación de valor para el usuario de manera que el propio usuario quiera encontrarte para disfrutar de ese valor. En esa ecuación medida, la más importante de las acciones que podemos realizar es la creación de contenidos. El inbound marketing es dependiente del diseño y desarrollo de contenido atractivo y cualitativo. Es indispensable tenerlo claro.

¿Cómo diseñar y desarrollar ese contenido para que sea efectiva la estrategia de inbound marketing? Haciendo las preguntas correctas. ¿Qué contenido interesaría a mis buyer personas? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Cómo puede hacer que su vida se enriquezca? Una vez tenemos las respuestas, lo único que tenemos que hacer es crear contenido de calidad acorde a las mismas. De esa manera, y acorde a la definición del inbound marketing, los usuarios acudirán a buscarte para poder aprovecharse de ese contenido que tan bien les viene.

Sin embargo, debemos tener muy en cuenta que no basta simplemente con crear los contenidos y ya está. No es un mundo idílico. En realidad, y para que funcione una estrategia de inbound marketing, tenemos que recurrir a la difusión de los contenidos. Y para eso contamos con muchas vías diferentes. Por ejemplo, el SEO, esto es, que creemos artículos de calidad con keywords que nos permitan posicionar en Google y que nos encuentren de un modo más sencillo. O mediante las redes sociales, desde donde deberemos compartir todos los contenidos.

Por último, debemos tener en cuenta un componente más de esta estrategia de marketing basada en el escribir contenido web: la analítica. Y es que en última instancia toda esta estrategia tiene como objetivo conseguir un aumento de los clientes y de las conversiones. En ese sentido, el inbound marketing requiere de procedimientos de medición muy intrincados y detallados. Sin embargo, es necesario hacerlo para comprobar la rentabilidad de la creación y difusión de contenidos, así como para optimizar ambos procesos de cara al futuro.

 

Historia del inbound marketing

Como apuntábamos al principio, y aunque el inbound marketing está muy de moda por ser un mecanismo muy rentable de captación de clientes, sus orígenes no son precisamente nuevos. Más concretamente, fue en el año 2005 cuando Brian Halligan, presidente de la empresa estadounidense de software Hubspot, acuñó el término y lo puso en boca del mundo entero. Hasta tal punto tuvo éxito que en el año 1009 sacaría un libro alrededor del concepto y montaría la Inbound Marketing University.