91 109 05 02 info@impactoseo.com Blog

Imagina que tienes una página web, una tienda online o, sencillamente, un blog profesional. E imagina que, para que esa web funcione tal y como necesitas que funcione, recabas datos personales de terceros. Hasta hace poco, no habrías tenido que preocuparte demasiado. Pero desde el 25 de mayo de 2018, fecha en la cual entró en vigor el Reglamento Europeo de Protección de Datos, la cosa ha cambiado mucho. El tratamiento de esos datos de carácter confidencial está ahora sujeto a una serie de requisitos imprescindibles.

Y cuando decimos imprescindibles, queremos decir imprescindibles de verdad. De hecho, no cumplir el RGPD puede exponerte a denuncias ciudadanas que deriven en sanciones muy duras. En el peor de los casos, multas económicas que pueden alcanzar hasta el 4% de la facturación total anual del ejercicio anterior. Dicho con otras palabras: puede hacer tambalear tu negocio. Por eso vamos a explicarte en qué consiste exactamente el famoso reglamento y qué cambios debes realizar en tu web, tienda online o blog para adaptarte a él.

 

Qué es el Nuevo Reglamento de Protección de Datos (RGPD)

El Reglamento General de Protección de Datos aprobado en abril de 2016 es una norma comunitaria cuya meta es proteger los derechos de privacidad de los ciudadanos frente a la explotación abusiva de sus datos personales por parte de terceros. Esto incluye multinacionales, medianas empresas, pequeñas empresas, profesionales que funcionan como autónomos, oenegés o entidades de la administración pública. Además, y al ser comunitario, el Reglamento Europeo de Protección de Datos tiene validez en todos los países miembros de la Unión Europea.

Y esto lo cambia todo. Las disposiciones establecidas en el RGPD acerca de la protección de los datos personales de los ciudadanos invalidan muchas de las disposiciones contempladas por las normativas vigentes anteriores. Para cumplir con el RGPD, son necesarias varias modificaciones en los contenidos de las páginas webs. Todas ellas obligatorias, sea cual sea la web, pertenezca a quien pertenezca, trate de lo que trate. ¿Quieres conocer qué debes hacer en la tuya para que no te sancionen? Da un saltito hasta el siguiente párrafo.

 

Qué cambios debo hacer en mi web para que no me multen

En primer lugar, debes modificar tus formularios de contacto. Ya no basta con el consentimiento tácito por parte de los usuarios. Ahora debe haber una casilla donde estos acepten expresamente la recogida de sus datos y, junto a esa casilla, un enlace hacia la política de privacidad de la web. También, bajo el formulario, un resumen sobre quién es el responsable del tratamiento de los datos, qué finalidad tendrá este, su legitimación, si serán cedidos esos datos a terceros, los derechos a ejercer por los usuarios y un enlace para ampliar información.

En segundo lugar, debes introducir la casilla de consentimiento expreso y el resumen explicativo en la solicitud de suscripción a tu newsletter. Ya no vale con un sencillo “suscríbete” sin más. Además, y si quieres cumplir con el RGPD, debes informar a todos los usuarios de los que tienes datos personales gracias a las newsletter pasadas de qué vas a hacer con esos datos. Deben proporcionarte su consentimiento expreso. El consentimiento implícito que dieron en el pasado no sirve. Podrían denunciarte y tener que afrontar graves sanciones económicas.

En tercer lugar, debes cambiar tu política de cookies. En el pasado, la navegación por una página web implicaba que el usuario aceptaba la instalación de una cookie en su navegador para su seguimiento. Con la aprobación del Reglamento Europeo de Protección de Datos, esto ha cambiado por completo. Las cookies deben bloquearse hasta que el usuario proporcione un consentimiento expreso clicando en “aceptar”. Y no son los únicos cambios que debes hacer en tu web para ajustarte al RGPD. Ven a ImpactoSeo y déjanos ponértelo fácil.