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En nuestro anterior artículo os hablamos del Black Hat SEO, una serie de prácticas enfocadas a que una página web mejore su posicionamiento orgánico, pero que Google considera tramposas. El cloacking, el spamming o el spinning son solo algunas de ellas, aunque el buscador establece hasta 50 de estas malas prácticas. Y hoy vamos a hablaros de otro coco del posicionamiento SEO: el contenido duplicado. ¿Lo has oído en alguna ocasión? ¿No sabes en qué consiste exactamente? ¿O cuáles son sus consecuencias? Pues sigue leyendo porque te interesa.

 

Contenido duplicado

La propia terminología del concepto describe perfectamente en qué consiste el contenido duplicado: hablamos de textos repetidos tanto parcialmente como por completo en más de una dirección web o URL. Es decir, textos claramente copiados que los crawlers de los buscadores (arañas rastreadoras que recorren la web para indexar y posicionar el contenido en las páginas de resultados) encuentran en dos mismas URLs, ya pertenezcan ambas a la misma web o no. O, dicho de otro modo: existe contenido duplicado interno y contenido duplicado externos.

 

Contenido duplicado SEO

¿Pero cómo afecta el contenido duplicado al SEO? Pues bastante más de lo que muchas personas podrían llegar a imaginar. De hecho, cuando las arañas rastreadoras de los buscadores encuentran contenido duplicado activan penalizaciones muy diversas. Como la filtración de ese contenido para que no aparezca en las SERPs o páginas de resultados, la disminución del PageRank de la web e incluso el baneo en todo Google en caso de que sea una conducta repetida en esa misma página. Penalizaciones muy a tener en cuenta.

En el caso del contenido duplicado interno, la duplicación suele deberse a cuestiones de desconocimiento o mala práctica SEO, más que a una copia por pereza. Por ejemplo, una mala práctica SEO es no tener un dominio de los llamados canónicos. Estos informan a Google de cuál es el verdadero y el que tiene que tener en cuenta, ya que los sitios webs pueden operar con dominios diferentes, dando lugar a páginas diferentes con igual contenido. O tener direcciones URL diferentes para cada país. Genera contenido duplicado que Google penaliza.

De todas formas, a veces sí se trata de pereza. Ocurre frecuentemente que las tiendas online, en lugar de redactar descripciones personalizadas para sus productos, copian en masa los textos para ahorrar tiempo y esfuerzo. En ese caso, Google detecta contenido duplicado y penaliza la web. Lo mismo pasa cuando se copian textos de otra web, solo que en este caso es más grave aún desde el punto de vista ético. Y también puedes copiarnos nuestros textos. Por eso existen herramientas para comprobar el contenido duplicado propio y ajeno.

 

Detectar contenido duplicado web

Hay muchas. Una muy utilizada es Copyleaks, cuya mayor ventaja es que permite llevar a cabo análisis por lotes muy grandes, facilitándonos así el trabajo de detección. Basta con introducir el texto o la URL que queremos ver y la herramienta para detectar contenido duplicado web de Copyleaks nos informará de si existen webs donde se encuentra ese mismo contenido nuestro. Eso sí, solo permite 10 comprobaciones gratuitas mensuales. Luego requiere pagar para poder seguir disfrutando de sus enormes ventajas. A muchos les compensará sin duda.

Por otro lado, tenemos Semrush, una de las mejores herramientas de análisis de contenido duplicado. Para que comience su búsqueda de detección, solo tenemos que acceder a su auditoría SEO automática. Y también está la fantástica Siteliner, especializada en detectar contenido duplicado interno. Además, esta herramienta web nos permite también localizar enlaces rotos, otro gran problema que debemos solucionar. Aunque hay muchas más de estas herramientas. Solo tienes que encontrar la que mejor se ajusta a tus necesidades.