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Esta misma semana analizamos cómo funciona el algoritmo de Google. Pero no es el único algoritmo que condiciona nuestras vidas. En realidad, internet está repleto de algoritmos distintos con funciones distintas que merece la pena conocer aunque sea superficialmente. Como dice el especialista Yuval Noah Harari en su ensayo Homo Deus, continuación de su famoso Sapiens, los algoritmos están destinados a dominar nuestras vidas en todos los ámbitos. Hoy hablaremos de unos que ya son una realidad: los de las redes sociales.

Algoritmo de redes sociales

Las redes sociales pueden parecerte caóticas. Entras y comienzas a ver una cantidad masiva de contenido, y parece salido de la nada. No obstante, y como todos sabemos, cada plataforma social cuenta con algoritmos de posicionamiento y visibilidad. Dicho de otra manera: los posts que publiques no aparecerá en las cuentas de algunos usuarios -o no aparecerán- porque sí, sino que responde al algoritmo concreto de esa red social. En ese sentido, los algoritmos de las redes sociales son fundamentales para ordenar el contenido.

Sin embargo, hay muchos usuarios que consideran que los actuales algoritmos en redes sociales, bastante estrictos y calculadores, han acabado con la naturalidad salvaje de las redes sociales. Esto es subjetivo, pero lo que está claro es que si tienes un proyecto digital necesitas estar en las redes sociales y que si estás en las redes sociales necesitas conocer qué valora más el algoritmo en las publicaciones. De esa manera tendrás la oportunidad de explotar esos ingredientes para que tus posts sean unos verdaderos éxitos.

Algoritmos en redes sociales

De manera subjetiva, es evidente que el engagement tiene mucho peso. Cualquier plataforma social dará un mayor valor a las publicaciones que consigan arrastrar muchos likes y muchos comentarios. Además, otros factores como las keywords, las etiquetas y demás aspectos contextuales ayudan mucho a los algoritmos de las redes sociales a entender la información y mostrarla a personas que verdaderamente puedan estar interesadas en la misma. Eso debemos tenerlo en cuenta. Pero siempre con cabeza.

¿A qué nos referimos con esto? A que, como ocurre con Google, publicar contenido pensando en contentar a un algoritmo suele acabar mal. Si generas un contenido de verdadera calidad el engagement llegará solo. Le puedes añadir etiquetas y cubrir otros factores de posicionamiento en esa plataforma, pero como métodos complementarios. La calidad, sin embargo, es troncal, es lo más importante de todo. No trabajes para saciar algoritmos de internet. Trabaja para las personas. Sabes qué contenidos les gusta.

Cómo funcionan los algoritmos en redes sociales

En nuestro artículo titulado Cuántas redes sociales existen vimos que tenemos muchas posibilidades para conectar con nuestra comunidad. Facebook sigue siendo la más importante desde el enfoque cuantitativo. Y su algoritmo, en la actualidad, funciona con una mezcla de tiempo, tipo de contenido y alcance inicial. Y eso significa que Facebook no muestra tu post a todos tus seguidores. Solo a unos cuantos y en función de cómo respondan a él lo muestra a otros. Además, también valora que sean recientes y temáticamente oportunos.

El caso de Instagram es muy similar al de Faceboook. Tiene sentido: ambos pertenecen a la misma empresa. Por eso en Instagram la visibilidad depende mucho de la frescura del contenido y de lo pertinente que sean las publicaciones para cada persona en función de cómo ha interactuado con contenido similar. Twitter, por su parte, abandonó el posicionamiento cronológico para ofrecer también una experiencia más customizada. Es importante conocer el algoritmo de las redes sociales, pero escribe con naturalidad y ganarás.